Las tripas de la organización: las 7S

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Cuando uno habla de Estrategia de Negocio rápidamente piensa en Porter y en todos los clásicos que definen lo ya modelizado, desde el DAFO a las cinco fuerzas, a nuestros competidores, nuestros clientes, nuestros entorno, el PEST-EL, y todo tipo de análisis externos…

En primer lugar pienso que la tendencia estratégica suele darse a focalizarnos en lo que pasa en el exterior y a veces ves a empresas tomar decisiones sin saber el porqué, lo que origina que esas acciones tácticas terminen a la deriva. Más de una y más de dos (por decir un número absolutamente anecdótico) empresas son las que han tomado la decisión de saltar a las redes sociales de cualquier forma sólo porque veía que su entorno lo estaba haciendo, pero nunca se ha planteado qué pretendía con eso, ni cómo era la mejor forma de acometer ese proyecto. Algún que otro sobrino de empresario de este país deben estar en parte agradecidos a estos arrebatos de su tío, y no seré yo la que juzgue la valía del sobrino que puede tener alguna formación o información al respecto… o no.

Pero en este post voy a otro tema, y es al tema de mirar de puertas hacia dentro.

La estrategia interna típica y clásica observará a cadena de valor, el proceso por el que nuestro producto o servicio pasa desde que es ideado hasta que nuestro cliente paga y ahí termina la transacción o es recurrente. Separará actividades core de complementarias, cruzará áreas transversales, construirá su portfolio de actividades, etc… Aunque he de decir uno de mis análisis internos preferidos es el de las 7S que desarrolló McKinsey, ¿por qué? Porque mira de verdad “hacia las tripas” de la organización y porque busca lagunas dentro de lo que debería ser el fuerte conglomerado para que el resto funcione.

Modelo 7S

El modelo de las 7S profundiza en:

  • style
  • staff
  • systems
  • strategy
  • structure
  • skills
  • shared values

Y la pregunta para mi es clara: ¿cómo pretendes construir una estrategia de alto valor añadido si internamente no crees en ella? Para poder ser eficaz con una estrategia propuesta, necesariamente hay que empezar por dentro.

– Es imprescindible que la misión, visión y valores no sólo sean comunicados en una página web, sino que estos sean transmitidos a través del propio liderazgo en base a los mismos. El ejemplo es el método más barato y eficaz de crear cultura. No se puede pedir a la organización que sea innovadora con unas políticas, unos procesos o unos líderes que frenen cada idea que parezca no ir en la línea tradicional, porque evidentemente así no se innovará jamás, como parece obvio.

– Esperar que el cliente perciba tu excelencia si cada uno de tus trabajadores no es tratado como parte de la misma es complicado. Es un tópico decir que las personas son lo primero en una organización cuando se les trata como un recurso y no se intenta sacar lo mejor de cada uno. Las políticas de RRHH deberían favorecer el desarrollo de las personas, la formación debería ir orientada a la evolución tanto de quienes la componen como de la organización y el talento debería no sólo buscarse sino extraerse y exprimirse (en el sentido más positivo de la palabra). En RRHH el cliente no sólo es el empleador, también lo es el empleado. Además, la organización debe tener unos procesos y una estructura tal que permita la velocidad en las operaciones y favorezca la colaboración y el enriquecimiento de la organización. Ayer mismo en una conversación surgió el caso de una empresa tremendamente exitosa en términos comerciales que se resentía organizacionalmente porque su estructura era tan vertical que provocaba una intensa rivalidad entre los empleados.

– La organización debe tener y asumir un nivel tecnológico tal que soporte los procesos. Cuando uno queda tecnológicamente atrás por no invertir pensando que eso es un gasto, antes o después la competencia gana terreno ya sea en servicio, en velocidad o en calidad del producto, por poner ejemplos. Me pregunto cómo es posible que en pleno 2013 todavía haya empresas que no tengan siquiera no una página web, sino un email, aunque sea gratuito, porque para mi sorpresa, las hay, y sigan ofreciendo el fax como via de contacto, por citar un ejemplo que he vivido en primera persona.

– Es terrible ver cómo montones de PYMES, sobre todo, surgidas de una buena idea comercializada piensan que por tener un buen producto es suficiente, mirando cada inversión como si fuera un gasto, centrándose en el corto plazo y sin plantearse dónde quieren estar mañana. Tener un destino te hace poner un camino, y el resto es andar perdido por el desierto (y cuidado, el agua se acaba).

– Por la parte de skills es también de destacar las competencias no sólo individuales que se requieren para el puesto, sino aquellas que se pueden lograr mediante formación, ese gran olvidado por el mismo motivo que los puntos anteriores: el corto plazo. Además, las competencias de la organización como conjunto y el aprovechamiento de las sinergias, preservación del conocimiento y registro del know how que se pierde cuando alguien se va o simplemente rota de puesto.

– Finalizando, volver al inicio y decir que cada uno de estos criterios debe formar parte de  la impronta de la empresa, calando en la forma de liderar y pedir resultados, de lo contrario, lo que ocurra en la organización será fruto de la casualidad.

En resumen: la verdadera estrategia surge del interior de la organización. El resto no deja de ser marketing.

¿Especuladores?

Hoy he vuelto a sentir de cerca uno de los temas que más me hace guerrear. Lo siento, pero es así.

Se han oído voces hasta la saciedad contra los bancos, esos especuladores de nuestro dinero: “esos aprovechados de la situación inmobiliaria“. Se han oído voces contra la misma especulación inmobiliaria, diciendo que “los alquileres estaban por las nubes y las casas también“.

Yo misma, economista, he defendido que la Ley de la oferta y la demanda es libre y fija los precios, pero ojo, que aquí estamos en desventaja, y es que muchas veces quien vende, no necesita vender (alguna vez si, o eso dice), pero quién compra, o alquila, necesita básicamente, un techo. Así de simple. Y por desgracia, techos es una cosa que vienen necesitándose todos los días

¿Qué pensaríais si los productores de leche empezasen a subir precios al límite en que la leche fuese un lujo? ¿Y si lo hicieran los panaderos? Porque hacer el pan vale lo que vale,… subir precios sólo incrementaría margen, ¿por qué no hacerlo y aprovechar la situación? Si es algo que todo el mundo compra… Y así todos aquellos productores de bienes de demanda inelástica (para no economistas: son aquellos que su demanda varía muy poco proporcionalmente ante variaciones en el precio, porque su consumo es bastante “rígido”, ejemplo: combustibles y/u otros bienes de primera necesidad)

Y ahora meto el dedo en la llaga: desgraciadamente muchos de mis allegados están en desempleo, y evidentemente hago lo posible por hacerles llegar todo lo que pueda encontrar que sea de utilidad para ellos. Hoy me he encontrado con uno de esos casos: una oferta en la que pedían a un titulado superior, con experiencia y especializado, por un sueldo de vergüenza. Y señores, discúlpenme, pero la que siente vergüenza soy yo porque apenas ni me atrevía a enviarle esa oferta a quién la necesitaba, cuando los que realmente deberían sentir vergüenza son ellos al publicarla.

Está bien que haya mucha oferta y que sea un buen momento para disponer en el mercado de los mejores profesionales buscando empleo (desgraciadamente), pero de ahí a pagarles una miseria, creo que va un largo recorrido.

Espero que ninguna de esos empleadores diga que lo primero en su empresa son las personas, porque se está aprovechando de las situaciones individuales y de necesidad de los que buscan empleo. Ya que si espera reclutar a los mejores profesionales con esos sueldos para mantenerlos a largo plazo, siento decirle que le dirán adiós tan pronto alguien les ofrezca lo que valen, porque usted no les ha ofrecido un puesto de trabajo, ni ellos se sentirán parte de su empresa, simplemente comen de usted, y así se acaba la relación.

… Y no lo duden, ese momento llegará.

Hacia dónde tienden las compras: el Social Shopping Centre

Acaba de terminar la Navidad, acaba de pasar el día de Reyes, y a tí, qué te han traído? Acertaron?…

Todos hemos pasado los últimos días con más o menos estrés aquello del “¿qué pido?”, “¿qué regalo?” siendo para algunos una auténtica tortura… pero la verdad es que cada día creo que tenderemos más a lo siguiente…

Habrá nuevas redes comerciales afianzadas de compras sociales donde no se acceda a una tienda, sino a un Centro Comercial virtual y social

– esos “me gusta” o “+1” establezcan productos populares, independientemente de la tienda o fabricante, democratizando en parte los productos, compitiendo todos con todos.

– crecen las posibilidades de que esos “me gusta” se traduzcan en compras grupales para conseguir descuentos por volumen.

– habrá una fácil conectividad con wishlists (¿os acordais de Wishlistr?) y el pago y envío de productos será fácil y no requerirá de direcciones, tal y como hace Amazon desde que yo me acuerdo, aunque habrá sistemas de inteligencia artificial que nos conducirán a descubrir el regalo perfecto igualmente.

– habrá suscripciones personales por tienda, marca, producto, tipo, etc, pudiendo crear alertas de lanzamiento de catálogos, de bajadas de precios, de llegada de nuevos productos similares a una definición dada, o por ejemplo de otros que combinen con los que ya tenemos… con múltiples posibilidades de configuración. Twitter y FB serán sólo complementarios, pero no los canales principales para comunicaciones comerciales (pienso realmente que “la red comercial” está todavía por inventar (o calar?))

combinar ropa o complementos será más fácil mediante selecciones de modelo, color, tipo, estampado, materiales…

– por supuesto será fácil compartir vía mensajería instantánea (IM) para obtener un visto bueno inmediato, e incluso confirmar compras por parte de una tercera persona ante varias alternativas, no necesitando que eso se haga en el mismo horizonte temporal y físico.

– tendremos todavía tiendas físicas, y si estamos suscritos a las mismas, gracias a la geolocalización nos alertará el móvil (o el reloj?) al pasar por la puerta recordándonos que tenemos disponibles determinados productos por los que nos hemos podido sentir interesados o bien el sistema opina que nos podemos sentir interesados por compras previas.

podremos compartir las compras realizadas en esa red con nuestros amigos en un “mira lo que me he comprado” (que no se engañe nadie, eso YA lo hacemos! tal y como hacemos un check-in en Foursquare y está socialmente aceptado)

– los catálogos serán navegables, interactivos y se podrá comprar fácilmente a través de ellos, pudiendo combinar prendas de las colecciones como si de muñecas de pestañas de papel se tratara.

– cuando hagamos compras se nos ofrecerán automáticamente complementos, como ya se viene haciendo: compras una tablet? Qué tal una funda? auriculares?…

tendremos opiniones de expertos relacionadas con los productos a los que (nunca se sabe) quizá podamos hacerle preguntas o plantearle dudas. De certeza tendremos asesores técnicos online 24 h, aunque todo apunta a que no serán humanos.

– y mucho más… nadie lo duda : )

LINE, el próximo Centro Comercial

Estamos viviendo, sobre todo, en los dos últimos años un auge masivo de Apps que ya se han hecho no populares, sino que han llegado al concepto de “must have“. Podrías pasar sin Instagram, pero los excluidos en el 2012 han comenzado a ser aquellos que no tenían WhatsApp…

Y oh, casualidad… Aparece algo llamado LINE que tiene pinta de molar, unos ven sus pros y otros sus contras, pero todo el mundo habla de funcionalidades. Además, desde hace una semana la gente vuelve a emigrar a aquello de donde venía… Flickr. ¿Casualidad? No lo creo!

Cosas que tienen futuro y cosas que no lo tienen.

A todos nos gustan las cosas gratis, no nos engañemos, no nos gusta que nos cobren por entrar, pero no nos importa tanto pagar una vez que estemos dentro, y ojo, porque tampoco nos gusta que nos vendan cosas, pero nos gusta comprarlas! Que complicados somos, verdad?…

Instagram, tu antes molabas.


¿Por qué? Porque eras gratis, con estilo y nunca intentaste vendernos nada. La aspiración de Instagram y otras Startups es tener una curva de despegue brutal y ser compradas por una cantidad de dinero escandalosa. Ese es el modelo, sin más. Pero aquí hay una segunda fase y es aquella donde el que paga quiere también su parte, o acaso pensabais que el Sr. Zuckerberg no iba a querer rentabilizar aquellos 1.000 millones de dólares? Resultado? Cambian los términos de privacidad, nosotros nos ponemos dignos y nos vamos al Store de turno a rescatar Flickr. El señor de Flickr, que tiene paciencia (“por mi puerta pasarás!“) nos da la bienvenida con tres meses de cuenta PRO. Tachán!! Una forma de monetizar mucho más seria, para mi gusto, y un modelo Freemium que funciona.

WhatsApp, what’s up?

Más de lo mismo. Aplicación gratis para la mitad, a un eurete para la otra mitad. La alternativa a los SMSs nos pareció que tenía un precio irrisorio para lo que íbamos a tardar en amortizarla, y nos adaptamos al icono verde como si fuera un guante. Y mi madre preguntaba: “¿pero se pueden mandar mensajes gratis?” La mujer esperaba que alguien llevase un beneficio… La App es de pago, pero … Y una vez que todos la tenemos, cual es el ingreso? Uhmmmm… cri cri (sonido de grillos).

Y entonces llegó LINE.

Y con todos mis respetos!! LINE no sólo ha supuesto una novedad al estancado WhatsApp con una aplicación que puede usarse desde varios cacharros, sino que es gratis, permitiendo llamar, tiene juegos, un TL, permite tener un ID, y abre un mundo de posibilidades (a qué te dedicas? Soy diseñador de stickers). Lo mejor? Que tiene futuro, ¿por qué? Porque es absolutamente monetizable. Y aquí hemos vuelto al modelo Freemium. Cada día aparece un nueva funcionalidad. En la segunda semana de uso eché de menos la posibilidad de compartir y regalar stickers, días más tarde ya se podía regalar, era obvio que aquello había que ponerlo, tan obvio como que las posibilidades de juego crecerán y posiblemente haya algunos que se conviertan en súper adictivos y haya que pagar por vidas extra o complementos extra, y las posibilidades de ventas seguirán creciendo, pudiendo convertir a LINE en una pasarela de transferencia de micro compras de terceros sin ninguna dificultad (desconozco la parte técnica, pero donde entra dinero no descarto nada)… dado el ritmo de crecimiento y los últimos movimientos creo que tenemos a la vista un nuevo Centro Comercial y se abre el abanico de nuevos consumos. No será nada raro que “en la línea de cajas tengamos chicles y pilas“, es decir, apuesto por esa posibilidad de compra por impulso.

Yo ya he hecho mi primera compra de stickers, … y vosotros ¿qué opináis?

Aquellos JASP del Premium

Parece que todos estábamos de acuerdo en que estábamos en crisis… una crisis de reparto, diría yo.

Es una realidad la visión de que el consumo se polariza, aunque también es una realidad que el que sigue con el mismo sueldo deja de consumir … porque su vecino está en crisis, porque claro, “si las barbas del vecino ves cortar…” más vale que tengas agua preparada, no? Y si es caliente mejor.

Pero lo que a día de hoy observo es un fenómeno curioso que quizá sea por llegar a este tramo de edad y los ingresos que rodean a gente joven, quizá precisamente por los factores de esta crisis: gente profesional, muy preparada (aquellos JASP), con un sueldo estancado (el que lo tiene), con escasas posibilidades de promoción y con una carrera profesional tan parada como un estanque… sin ambiciones por comprar una casa, dados los precios, y sin esperanza de tener una familia, dada la inestabilidad. Demoledor, …

… demoledor, pero esta gente tiene su propia canalización de la felicidad en cuanto a consumo, y consumen ferozmente cuando lo hacen, y aquí entra en juego la corriente del agua y que a esta no se le puede parar. El ser humano gasta por naturaleza, si tiene poco gasta poco, y si tiene mucho gasta mucho,… y gasta porque es una de las maneras de compensarse a sí mismo y a los suyos la felicidad que el entorno no le devuelve.

Con lo que no es raro ver a jóvenes profesionales gastando fortunas en la mejor raqueta de padel del mercado, en la mejor brocha de maquillaje que existe o en carbón hecho a partir de barricas de Jack Daniels para hacer la mejor barbacoa al whiskey, todo comprado a cualquier parte del mundo, y no voy a ser yo quién juzgue la utilidad o la diferencia de resultados entre estos productos segmento Premium (o de una escala superior) y unos “simplemente” de alta calidad.

Este tipo de productos comprados pertenecen a gente de mi alrededor, y son reales. Cada vez me encuentro con más conversaciones en que se habla de viajes brutales, cenas donde la moderación por el gasto no parece reflejo de esta tan nombrada crisis, o la venta por los gadgets más insólitos se dispara, y es que si lo pensáis bien… casi cualquier cosa puede venderse por 100 euros, y sea lo que sea, la gente lo encuentra bien gastado, es algo insólito… mientras, sin embargo, no te hablan de futuro, ni de proyectos. Se resisten a pensar en mañana, y ves que aparece el nudo en la garganta y las miradas se giran… ¿qué le está pasando a nuestra sociedad?

¿Debemos inventar y reinventar productos, sabiendo que ese nicho de consumo existe y es potente? ¿Debemos trabajar por un mundo mejor, en el que no haya tantos jóvenes con ganas de hacer las maletas? ¿Qué somos capaces de aportar a este segmento?… Lo que parece claro es que lo miremos por donde lo miremos, … aquí hay un filón para quién lo quiera tomar como tal, y así he encontrado a profesionales que ya están trabajando en este segmento de uno u otro modo, siendo desde mi punto de vista un segmento de consumo nuevo y absolutamente definido y rentable, tanto en productos como en servicios.

Hagan juego, señores…!

¿Venderse para vender?

(publicado el 12.11.2012 en mi Google+)


El fin de semana, mientras iba conduciendo, saltó en la radio una canción de un tradicional grupo de rock alternativo español pasado al mundo del electro pop que versionaba a una mítica banda de rock australiana, pero con el cuño de su nuevo estilo…. Esas cosas en las que todo el mundo piensa: Lo que eran estos!  (y se me vienen más nombres a la cabeza, y no quiero pensar en otra rockera colombiana venida a super estrella de las pistas de baile)

Y ocurre lo siguiente: Algo que aparenta ser absolutamente genuíno, con raíces, bases y principios, de repente muta, y transforma todo su core para adaptarse ¿al nuevo mercado?

Aquí entran varias variables en juego:

– ¿Hasta qué punto la innovación o la adaptación es justificable dentro del core si llega a hacerte perder tu esencia?
– ¿Deberían (sobre todo) los autores adaptar su producto al mercado si este le ofrece unas mayores ventas en otro ámbito que no es el suyo propio? (¿y un negocio?)
– ¿Hasta qué punto es defendible que uno fabrique lo que se vende y no intente vender lo que fabrica?

¿Estamos perdiendo la esencia? ¿La innovación tiene un límite?

… ¿nos estamos vendiendo para vender?

Los roles y el concepto de marca personal

(publicado el 08.11.2012 en mi Google +)

– Cómo te comportas con tu abuela de 90 años cuando vas a verla?
– Como lo haces cuando defiendes objetivos en una reunión?
– Como actúas cuando lees un cuento a tus hijos?
– Y cuando hablas con otros padres sobre la educación de estos?
– Y con la peña del fútbol en un partido?

Lanzo estas preguntas al aire para romper el hielo.

El sábado en el EBE tuve una conversación con cuatro personas que sostenían que uno debe tener una y solo una marca personal (cosa que personalmente también defiendo), y por tanto consideraban injustificado tener varios perfiles en redes sociales que (para ellos) eran incongruentes.

Mi defensa, mi reflexión posterior, y mi refuerzo sigue siendo la misma: los humanos tenemos roles de comportamiento que siendo la misma persona y con el mismo fondo serán mezclados de algún modo entre ellos. ¿Quiere eso decir que tengamos una marca incongruente? ¿personalidad múltiple? ¿personajes? Personalmente no lo creo.

Veo lícito mantener un comportamiento dulce con mi abuela, firme en una reunión, cariñoso con los hijos, divertido con amigos o eufórico viendo un partido, simple y llanamente porque el humano es así. Así como no veo tan procedente (acostumbrar a) ser divertido en una reunión o firme con tu abuela.

Y con la misma naturalidad de comportamiento entiendo que es totalmente lícito mantener perfiles en redes sociales adaptados al entorno, y mucho más los que hemos crecido con ellas.

Muchos de nosotros tenemos en Facebook a amigos con los que hemos crecido, con los que salimos a cenar, a tomar una copa, tenemos conversaciones sobre temas, en algunas ocasiones, poco trascendentales, o hablamos sobre cosas que nos motivan o preocupan de nuestro entorno…

Cuando algunos estamos en Twitter intentando descubrir personas afines que nos descubran cosas nuevas sobre aspectos más profundos o que para nosotros tienen un interés más formal, estamos en un entorno que en principio no traspasa lo personal (aunque puede haber toques de tu personalidad, sin duda, pero no traspasará la línea que tú consideras de “lo íntimo” que sí puede (suele, incluso) estar en Facebook)

Personalmente son roles que yo considero moderadamente diferentes, así como que usualmente se mezclan, pero pienso que focalizar comportamientos de manera natural dependiendo del entorno no es nada acusable.

Para rizar el rizo, pongamos que alguien es super profesional en su campo y a la vez tenga diversas aficiones, de hecho se me ocurren varios perfiles reales (algunos muy conocidos) que tienen gran dualidad: personal / profesional, y que estos perfiles no tengan nada que ver. Desde mi punto de vista es respetable que el profesional que sigo tenga la mitad de su TL hablando de sus aficiones, pero (que me disculpe) a mi no me aportan nada. Lo hacen si habla de ellas de vez en cuando, pero no más. ¿Por qué no es justificable que tenga un perfil de profesional crack y otro de … aficionado crack? Ambos perfiles tendrán sus propios seguidos y seguidores, y sus TL y conversaciones independientes, y si me interesan ambos, sigo a ambos, pero … ¿y si, por ejemplo, no soporto el fútbol? … Su marca es la suma de los dos, el todo, pero a mi solo me interesa una mitad.

¿Cual consideramos el personaje, entonces? ¿El profesional o el aficionado?

… y así podría seguir, defendiendo que la naturalidad del entorno guía las conversaciones, y tu marca sigues siendo tú. 

Opiniones bienvenidas, por supuesto. Esto da para mucho!

El cambio de dirección, la publicidad y el 2.0

Desde hace un tiempo vengo observando cómo cambia el mundo de la publicidad, tal y como lo conocemos, cómo los propios publicistas inventan y reinventan fórmulas que se escurren entre las más agudizadas ideas para llamar la atención del usuario, y que en definitiva, este compre, o haga consolidar la marca.

Es prácticamente obvio que las fórmulas tradicionales publicitarias están extintas, o al menos, en proceso de extinción, dado que nuestra fórma de consumir periódicos o revistas está cambiando, convirtiéndose en digital, el modo en que vemos la televisión está cambiando, pasando a ver esos contenidos via online sin publicidad, en muchos casos, y seguirá cambiando conforme nuestras teles vayan siendo sustituidas por smart TV’s, etc.

En uno de los intentos por reinventar la publicidad conocida, unos años atrás se “popularizó” el concepto del marketing de guerrilla, concepto que aborda al usuario  justo en el momento oportuno, que era aquel en el que él no esperaba publicidad, usualmente en plena calle, llamando poderosamente su atención con acciones publicitarias normalmente muy sorprendentes y publicitariamente hablando muy agresivas. En muchos de los casos con resultados sorprendentes y un retorno increíblemente bueno.

Esas acciones tienen cabida cuando son frescas y el mercado no está saturado. Llega un punto en el que ese tipo de promociones pierde su efectividad, ya que en su novedad reside su éxito. Podríamos decir que esta acción comercial destaca por su impacto, tanto a nivel sorpresa, como por su repercusión posterior:

Sin embargo hoy me he topado con una nueva-vieja fórmula. El formato no deja de ser un intento de viralización de lo que inicialmente se vende como “making of“. Generalmente el making of solía servir para ampliar las promos de películas que estaban en cartelera, pero este modelo me ha hecho sonreír por completo: Un verdadero “fake” (para bien) de un making of que convierte al propio usuario en la persona que va a buscar esa publicidad, convirtiendo este video en un viral más.

Y ese, precisamente, es el concepto que en mi opinión significa ese 2.0!

Todo se acuña ahora 2.0, pero reconozcamos que el mundo está cambiando, y lo está haciendo de dirección. Si la dirección de la información era del usuario al medio, ahora es la información la que llega el usuario, tal y como ya llevamos años experimentando desde la aparición del RSS, es el empleo 2.0 el que llega al usuario, tal y como pronostican todos los artículos y blogs en este 2012, PERO será la publicidad 2.0 la que le dará la vuelta a la tortilla y hará realmente que el usuario vaya a ella.

Ya no es la publicidad la que aborda a toda página en el casi extinto periódico, ya no son igual de efectivos los banners, todo está sufriendo un cambio de dirección, y es el usuario el que está haciendo que todo se dé la vuelta, aunque este concepto no es nuevo, esto ya lo llevan haciendo toda la vida marcas como Apple o cualquier otra considerada como Lovemark, haciendo a sus clientes sus principales prescriptores.

Las empresas del siglo XXI deberían poder enfocar su modelo a este paradigma, pesa a que su ciclo de vida no sea maduro, quizá estén en un sector que sí lo sea, o lo sean sus medios promocionales, aunque en mi opinión todo debería interiorizarse desde la propia organización.

Os dejo con el video, espero que os guste tanto como a mi : )

El poder de las Lovemarks (Apple Vs Android)



Me declaro fan de las Lovemarks desde que tengo uso de razón, aún sin haber tenido constancia de lo que significaba el concepto.



Una Lovemark te hace amar más allá de la razón. Están rodeadas de Misterio, Intimidad y Sensualidad. Esas son las premisas con las que parte el libro de Kevin Roberts (que por supuesto tengo, original, y que puedo decir que hasta el tacto del libro es en sí un reflejo de lo que representa una Lovemark, dado el placer que provoca tocarlo, y esto no es broma).


Me reconozco atraída por firmas como Apple, Mini, Starbucks, IKEA, LEGO o MAC Cosmetics, el motivo real lo desconozco, mi intuición me guía, supongo, como a la de cientos de personas que votan cada día en el listado de Lovemarks en el que figuran desde marcas comerciales hasta ciudades (como Barcelona, puesto 79) o personas (como Audrey Hepburn, puesto 69).




Y ahora la pregunta es: ¿me guía la intuición, o realmente son las recompensas de los esfuerzos de verdaderos profesionales por estar en mis preferencias y en las de muchos otros? Yo creo en la opinión de que esas sensaciones pueden crearse. Totalmente. Desde el diseño de las oficinas, pasando por el packaging, y hasta el tacto de sus productos (recordemos la frase de Steve Jobs en la revista Fortune):




Determinadas marcas hacen verdaderos esfuerzos por evocar sensaciones, cosa que termina de redondear la experiencia de usuario, redondeando los productos que venden en algo mucho más potente y sólido. El poder de atracción desde jovencitos y el arraigo de esa marca en la mente del consumidor es algo que podría merecer un post propio, pero por lo pronto esa es la conclusión a la que llego hoy en día cuando la gente compara los teléfonos Android con los de Apple.


Desde luego que hay gente que conoce al detalle las diferencias técnicas entre uno y otro, pero realmente:


– ¿Cuantos de los usuarios de iPhone conocen su teléfono en profundidad?
– ¿Cuantos le sacan partido?
– ¿Cuantos saben por qué lo han elegido a un Android? La respuesta de muchos es “mola más


Soy consciente que cuando la elección es en sentido opuesto, la gente que escoge (no compra, sino escoge) Android conoce más el sistema operativo, suele sacar partido al terminal y sabría explicar los motivos de su elección. Una elección normalmente basada en hechos objetivos.


Conclusión: Dos marcas, una de ellas elegida a conciencia y la otra inconscientemente. A pesar de que todas las noticias digan lo contrario (una de ellas), id a una terraza a tomar algo y echad un vistazo a los móviles que hay en las mesas, y luego me contáis.



Dejo camino a la reflexión de cada cual.

Gestiona tu privacidad en FB por niveles



Hubo una época en la que el FB sólo era realmente para los amigos cercanos, no había problema de decir nada de tu vida relativamente privado, ni de qué fotos colgar, porque tus amigos eran tus amigos. Conforme avanzan los días y hay gente a la que agregas con quién realmente no tienes ese tipo de vínculo, la cosa cambia, y habría que gestionar cosa a cosa con quién quieres compartir y con quién no.

La solución que yo le dí hace unas semanas fue asignar mis contactos a cuatro niveles de privacidad:

  • Nivel 1 – Mis amigos realmente: Los que pueden acceder a todo
  • Nivel 2 – Mis conocidos o amigos no tan íntimos: Que no tienen acceso a algunos álbumes de fotos, por ejemplo
  • Nivel 3 – Conocidos más lejanos, amigos de amigos, gente con la que coincidí hace tiempo… Mayor nivel de privacidad
  • Nivel 4 – Sobretodo contactos comerciales, que no tienen por qué tener acceso a mis fotos, o incluso a mi Timeline

Esto es fácil de aplicar en el sentido en que en la configuración puedes filtrar por sectores con ejemplos como:

– Mostrar a todos excepto a N4 (modo exclusión)

– Mostrar a N1 (modo inclusión, sólo incluye ese grupo)

Hoy he descubierto que ahora el chat también permite esa opción, pudiendo estar disponible “solo para” o “para todos, excepto”, cosa que también me ha parecido interesante.

Con este sistema, para mi es todo más fácil de gestionar, ya que sólo consiste en agrupar a los contactos 🙂