Estamos viviendo, sobre todo, en los dos últimos años un auge masivo de Apps que ya se han hecho no populares, sino que han llegado al concepto de “must have“. Podrías pasar sin Instagram, pero los excluidos en el 2012 han comenzado a ser aquellos que no tenían WhatsApp…

Y oh, casualidad… Aparece algo llamado LINE que tiene pinta de molar, unos ven sus pros y otros sus contras, pero todo el mundo habla de funcionalidades. Además, desde hace una semana la gente vuelve a emigrar a aquello de donde venía… Flickr. ¿Casualidad? No lo creo!

Cosas que tienen futuro y cosas que no lo tienen.

A todos nos gustan las cosas gratis, no nos engañemos, no nos gusta que nos cobren por entrar, pero no nos importa tanto pagar una vez que estemos dentro, y ojo, porque tampoco nos gusta que nos vendan cosas, pero nos gusta comprarlas! Que complicados somos, verdad?…

Instagram, tu antes molabas.


¿Por qué? Porque eras gratis, con estilo y nunca intentaste vendernos nada. La aspiración de Instagram y otras Startups es tener una curva de despegue brutal y ser compradas por una cantidad de dinero escandalosa. Ese es el modelo, sin más. Pero aquí hay una segunda fase y es aquella donde el que paga quiere también su parte, o acaso pensabais que el Sr. Zuckerberg no iba a querer rentabilizar aquellos 1.000 millones de dólares? Resultado? Cambian los términos de privacidad, nosotros nos ponemos dignos y nos vamos al Store de turno a rescatar Flickr. El señor de Flickr, que tiene paciencia (“por mi puerta pasarás!“) nos da la bienvenida con tres meses de cuenta PRO. Tachán!! Una forma de monetizar mucho más seria, para mi gusto, y un modelo Freemium que funciona.

WhatsApp, what’s up?

Más de lo mismo. Aplicación gratis para la mitad, a un eurete para la otra mitad. La alternativa a los SMSs nos pareció que tenía un precio irrisorio para lo que íbamos a tardar en amortizarla, y nos adaptamos al icono verde como si fuera un guante. Y mi madre preguntaba: “¿pero se pueden mandar mensajes gratis?” La mujer esperaba que alguien llevase un beneficio… La App es de pago, pero … Y una vez que todos la tenemos, cual es el ingreso? Uhmmmm… cri cri (sonido de grillos).

Y entonces llegó LINE.

Y con todos mis respetos!! LINE no sólo ha supuesto una novedad al estancado WhatsApp con una aplicación que puede usarse desde varios cacharros, sino que es gratis, permitiendo llamar, tiene juegos, un TL, permite tener un ID, y abre un mundo de posibilidades (a qué te dedicas? Soy diseñador de stickers). Lo mejor? Que tiene futuro, ¿por qué? Porque es absolutamente monetizable. Y aquí hemos vuelto al modelo Freemium. Cada día aparece un nueva funcionalidad. En la segunda semana de uso eché de menos la posibilidad de compartir y regalar stickers, días más tarde ya se podía regalar, era obvio que aquello había que ponerlo, tan obvio como que las posibilidades de juego crecerán y posiblemente haya algunos que se conviertan en súper adictivos y haya que pagar por vidas extra o complementos extra, y las posibilidades de ventas seguirán creciendo, pudiendo convertir a LINE en una pasarela de transferencia de micro compras de terceros sin ninguna dificultad (desconozco la parte técnica, pero donde entra dinero no descarto nada)… dado el ritmo de crecimiento y los últimos movimientos creo que tenemos a la vista un nuevo Centro Comercial y se abre el abanico de nuevos consumos. No será nada raro que “en la línea de cajas tengamos chicles y pilas“, es decir, apuesto por esa posibilidad de compra por impulso.

Yo ya he hecho mi primera compra de stickers, … y vosotros ¿qué opináis?

Anuncios