(publicado el 08.11.2012 en mi Google +)

– Cómo te comportas con tu abuela de 90 años cuando vas a verla?
– Como lo haces cuando defiendes objetivos en una reunión?
– Como actúas cuando lees un cuento a tus hijos?
– Y cuando hablas con otros padres sobre la educación de estos?
– Y con la peña del fútbol en un partido?

Lanzo estas preguntas al aire para romper el hielo.

El sábado en el EBE tuve una conversación con cuatro personas que sostenían que uno debe tener una y solo una marca personal (cosa que personalmente también defiendo), y por tanto consideraban injustificado tener varios perfiles en redes sociales que (para ellos) eran incongruentes.

Mi defensa, mi reflexión posterior, y mi refuerzo sigue siendo la misma: los humanos tenemos roles de comportamiento que siendo la misma persona y con el mismo fondo serán mezclados de algún modo entre ellos. ¿Quiere eso decir que tengamos una marca incongruente? ¿personalidad múltiple? ¿personajes? Personalmente no lo creo.

Veo lícito mantener un comportamiento dulce con mi abuela, firme en una reunión, cariñoso con los hijos, divertido con amigos o eufórico viendo un partido, simple y llanamente porque el humano es así. Así como no veo tan procedente (acostumbrar a) ser divertido en una reunión o firme con tu abuela.

Y con la misma naturalidad de comportamiento entiendo que es totalmente lícito mantener perfiles en redes sociales adaptados al entorno, y mucho más los que hemos crecido con ellas.

Muchos de nosotros tenemos en Facebook a amigos con los que hemos crecido, con los que salimos a cenar, a tomar una copa, tenemos conversaciones sobre temas, en algunas ocasiones, poco trascendentales, o hablamos sobre cosas que nos motivan o preocupan de nuestro entorno…

Cuando algunos estamos en Twitter intentando descubrir personas afines que nos descubran cosas nuevas sobre aspectos más profundos o que para nosotros tienen un interés más formal, estamos en un entorno que en principio no traspasa lo personal (aunque puede haber toques de tu personalidad, sin duda, pero no traspasará la línea que tú consideras de “lo íntimo” que sí puede (suele, incluso) estar en Facebook)

Personalmente son roles que yo considero moderadamente diferentes, así como que usualmente se mezclan, pero pienso que focalizar comportamientos de manera natural dependiendo del entorno no es nada acusable.

Para rizar el rizo, pongamos que alguien es super profesional en su campo y a la vez tenga diversas aficiones, de hecho se me ocurren varios perfiles reales (algunos muy conocidos) que tienen gran dualidad: personal / profesional, y que estos perfiles no tengan nada que ver. Desde mi punto de vista es respetable que el profesional que sigo tenga la mitad de su TL hablando de sus aficiones, pero (que me disculpe) a mi no me aportan nada. Lo hacen si habla de ellas de vez en cuando, pero no más. ¿Por qué no es justificable que tenga un perfil de profesional crack y otro de … aficionado crack? Ambos perfiles tendrán sus propios seguidos y seguidores, y sus TL y conversaciones independientes, y si me interesan ambos, sigo a ambos, pero … ¿y si, por ejemplo, no soporto el fútbol? … Su marca es la suma de los dos, el todo, pero a mi solo me interesa una mitad.

¿Cual consideramos el personaje, entonces? ¿El profesional o el aficionado?

… y así podría seguir, defendiendo que la naturalidad del entorno guía las conversaciones, y tu marca sigues siendo tú. 

Opiniones bienvenidas, por supuesto. Esto da para mucho!

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