Desde hace un tiempo vengo observando cómo cambia el mundo de la publicidad, tal y como lo conocemos, cómo los propios publicistas inventan y reinventan fórmulas que se escurren entre las más agudizadas ideas para llamar la atención del usuario, y que en definitiva, este compre, o haga consolidar la marca.

Es prácticamente obvio que las fórmulas tradicionales publicitarias están extintas, o al menos, en proceso de extinción, dado que nuestra fórma de consumir periódicos o revistas está cambiando, convirtiéndose en digital, el modo en que vemos la televisión está cambiando, pasando a ver esos contenidos via online sin publicidad, en muchos casos, y seguirá cambiando conforme nuestras teles vayan siendo sustituidas por smart TV’s, etc.

En uno de los intentos por reinventar la publicidad conocida, unos años atrás se “popularizó” el concepto del marketing de guerrilla, concepto que aborda al usuario  justo en el momento oportuno, que era aquel en el que él no esperaba publicidad, usualmente en plena calle, llamando poderosamente su atención con acciones publicitarias normalmente muy sorprendentes y publicitariamente hablando muy agresivas. En muchos de los casos con resultados sorprendentes y un retorno increíblemente bueno.

Esas acciones tienen cabida cuando son frescas y el mercado no está saturado. Llega un punto en el que ese tipo de promociones pierde su efectividad, ya que en su novedad reside su éxito. Podríamos decir que esta acción comercial destaca por su impacto, tanto a nivel sorpresa, como por su repercusión posterior:

Sin embargo hoy me he topado con una nueva-vieja fórmula. El formato no deja de ser un intento de viralización de lo que inicialmente se vende como “making of“. Generalmente el making of solía servir para ampliar las promos de películas que estaban en cartelera, pero este modelo me ha hecho sonreír por completo: Un verdadero “fake” (para bien) de un making of que convierte al propio usuario en la persona que va a buscar esa publicidad, convirtiendo este video en un viral más.

Y ese, precisamente, es el concepto que en mi opinión significa ese 2.0!

Todo se acuña ahora 2.0, pero reconozcamos que el mundo está cambiando, y lo está haciendo de dirección. Si la dirección de la información era del usuario al medio, ahora es la información la que llega el usuario, tal y como ya llevamos años experimentando desde la aparición del RSS, es el empleo 2.0 el que llega al usuario, tal y como pronostican todos los artículos y blogs en este 2012, PERO será la publicidad 2.0 la que le dará la vuelta a la tortilla y hará realmente que el usuario vaya a ella.

Ya no es la publicidad la que aborda a toda página en el casi extinto periódico, ya no son igual de efectivos los banners, todo está sufriendo un cambio de dirección, y es el usuario el que está haciendo que todo se dé la vuelta, aunque este concepto no es nuevo, esto ya lo llevan haciendo toda la vida marcas como Apple o cualquier otra considerada como Lovemark, haciendo a sus clientes sus principales prescriptores.

Las empresas del siglo XXI deberían poder enfocar su modelo a este paradigma, pesa a que su ciclo de vida no sea maduro, quizá estén en un sector que sí lo sea, o lo sean sus medios promocionales, aunque en mi opinión todo debería interiorizarse desde la propia organización.

Os dejo con el video, espero que os guste tanto como a mi : )

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