¿Bimba y Lola? … el caso es que me suena de algo, pero no sabría decir exactamente de qué o a qué. ¿Algo de ropa, no? Correcto!

Te suena Adolfo Dominguez, ¿a que si!? Pues sus sobrinas (el caso es que hay todo tipo de explicaciones en diversas webs de moda sobre quienes son y cómo han llegado donde están), pues eso, sus sobrinas no paran de abrir tiendas por toda España. A mi me suenan desde hace unos años supongo que de alguna revista, pero una vez que me he aproximado un poco la marca he he decir que he caído rendida a sus pies.

La ropa tiene el toque diferente que hoy en día ya ni tiene Zara, ni tiene Mango ni casi ninguno de los diseñadores españoles que se desmarcan de las tiendas de público medio (la de su tío, sin ir más lejos). Es suave y liviana, que parece una estupidez, pero cada vez hablo con más gente que asegura que le encantaría salir en pijama a la calle, pero con glamour! Y es que es verdad, la ropa que favorece y que es cómoda vale su precio en oro.


Y aquí es donde voy “al tema”: Pienso que esta firma va a cosechar éxitos, incluso en épocas de crisis. ¿Por qué?

– Porque aunque aparentemente no tengan nada de especial, hacen sentir a la gente especial ¿Cómo? Eso se hace poniendo una tienda con pinta de cara, con dependientas de tienda cara, con ropa (iba a decir cara, pero merece una explicación adiccional), con muchos complementos sin precio, etc… Y justo cuando ves algo con pinta de “fijo que se me va de precio”, tus ojos salen de las orbitas y empiezas a dar saltos por dentro: Bien! Bien! Me lo puedo permitir! Me lo puedo permitir!! Es un poco caro, verdad, pero está justo en el límite de mi precio. Y éste precisamente es el golpe de efecto que yo veo!
Análisis de negocio:
– Hacemos al consumidor pensar que el rango de precios es alto, ergo el límite de lo que estaría dispuesto a pagar será mayor.
Ejemplo claro: Yo (personalmente) entro en una tienda, hombres y mujeres, vale para todos, y le voy poniendo un precio psicológico a las prendas, miro la etiqueta, y si vale más, no hemos llegado a ningún acuerdo. En economía esta es la regla tan sencilla de la oferta y la demanda. Si yo pienso que la camisa vale X y tu etiqueta pone X y algo, no hay nada que hacer. ¿O por qué compra la gente en rebajas? (Acaso no es por la fiesta de la percepción de los precios bajísimos?! ¿A quién no le ha pasado lo de “emocionarse” y comprar algo que no necesitaba? A mi también)
Pues volviendo a Bimba & Lola: Cuando te hacen pensar que todo va a ser muy caro, y tú imaginas un precio, ver que en la etiqueta pone un poco menos es como ir de rebajas a las tiendas caras. Emociona. Y compras! Y ellos venden!

Y esto hace que la tienda esté enfocada para la clase media-alta, a medio camino entre Massimo Dutti y Roberto Verino, por dar un ejemplo, aunque se parezca más a esta última. Y es que a mi me recuerda mucho al caso Purificación García, que sobre todo en la parte masculina, donde la clave es diseño pagable.
Las mismas creadoras admiten que esa relación calidad-precio percibida hace de sus productos objetos-capricho, con lo cual, para mi, la estrategia está clara: minimización del excedente del consumidor (en un target bastante estudiado) mediante estrategias de fijación de precios apoyadas de estrategias de imagen. Toma ya!
Y si además de ser rentable para el productor, gusta al consumidor y éste se encuentra satisfecho… ya está todo dicho.
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